
Mi antojo se abraza a tu cuerpo,
el cañaveral de tu lengua se une a mis labios;
almohada que se vuelve cómplice,
voy dibujándote a pinceladas.
Antojos...
De que pasees tu naríz por mi cabello,
despacio, aspirando su aroma de norte a sur,
agotando el límite de tus pulmones.
Antojos...
De recorrer una y mil posturas de tu cuerpo,
de manos caminando entre pieles,
estremeciéndonos sin límites, despacio.
Antojos...
De acariciar tus ojos,
resbalando por tus pestañas
hasta llegar a tu cuello,
siendo la dulce salvaje
en quien me conviertes.
Antojos...
De reposar tus ganas entre mis muslos
hacerte un nido en ellas;
de regalarte mis oídos
para que los seduzcas,
endulzalos con las palabras más hermosas,
no importa que después la hiel los corrompa.
Antojos...
De dos lenguas copulando,
disfrutando sin temores,
colisiones de líbidos sin pudores.
Antojos...
De bajar lentamente
sumergiéndome en tu sexo
contemplarlo y hacerlo mío
escuchando la música de tus gemidos.
Antojos...
De unir tu sexo a mi sexo
para que se canten secretos;
de mis senos a medio decir,
de su danza al sonreír;
de mis besos rodando despacio
deteniéndose para tatuar caricias
sin tiempo ni espacio.
Antojos...
De cenar nuestras carnes
y beber nuestras almas;
de aprendernos de memoria
hasta el final de nuestra historia.
*Soy capaz de secuestrar los días y las noches si no viajan conmigo hasta ti...
Mmm...
... Creo que ya no podré despertar sin su nombre dormidito en mis labios.
el cañaveral de tu lengua se une a mis labios;
almohada que se vuelve cómplice,
voy dibujándote a pinceladas.
Antojos...
De que pasees tu naríz por mi cabello,
despacio, aspirando su aroma de norte a sur,
agotando el límite de tus pulmones.
Antojos...
De recorrer una y mil posturas de tu cuerpo,
de manos caminando entre pieles,
estremeciéndonos sin límites, despacio.
Antojos...
De acariciar tus ojos,
resbalando por tus pestañas
hasta llegar a tu cuello,
siendo la dulce salvaje
en quien me conviertes.
Antojos...
De reposar tus ganas entre mis muslos
hacerte un nido en ellas;
de regalarte mis oídos
para que los seduzcas,
endulzalos con las palabras más hermosas,
no importa que después la hiel los corrompa.
Antojos...
De dos lenguas copulando,
disfrutando sin temores,
colisiones de líbidos sin pudores.
Antojos...
De bajar lentamente
sumergiéndome en tu sexo
contemplarlo y hacerlo mío
escuchando la música de tus gemidos.
Antojos...
De unir tu sexo a mi sexo
para que se canten secretos;
de mis senos a medio decir,
de su danza al sonreír;
de mis besos rodando despacio
deteniéndose para tatuar caricias
sin tiempo ni espacio.
Antojos...
De cenar nuestras carnes
y beber nuestras almas;
de aprendernos de memoria
hasta el final de nuestra historia.
*Soy capaz de secuestrar los días y las noches si no viajan conmigo hasta ti...
Mmm...
... Creo que ya no podré despertar sin su nombre dormidito en mis labios.
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